Un mundo feliz

Escrito por Aldous Huxley en 1931 y publicado en 1932, «Brave new world» es una obra de la llamada «Social Science Fiction» y considerada un clásico de la literatura hasta los días actuales.

Su historia se desarrolla en el siglo VII d. F. (después de Ford Henry Ford, creador de la producción en serie que revolucionó las industrias en el siglo XX), en una sociedad futura donde los individuos están condicionados desde la concepción, de forma genética, de forma ecológica (por medio de sustancias mezcladas con los alimentos y bebidas) y psicológica a cumplir con las normas sociales vigentes en un estado autoritario, pero de una forma pacífica.

La distopía (utopía negativa) de Huxley, difiere de las otras obras que tratan del mismo tema (como «1984» de George Orwell que trata de la vida en una sociedad futura dominada por un régimen autoritario) justamente en este punto: en que la sociedad imaginada por Huxley no es dominada por la represión o la violencia, sino por el incentivo de los comportamientos que el estado considera correctos y el control de los sentimientos humanos a través de una sustancia, el «Soma», que induce a las personas a que se sientan felices y conformes con los designios del estado autoritario.

Por cierto, esta era una temática bastante común en los años 30. La ciencia ficción de la década de los 30 refleja la preocupación que los autores de la época tenían con el surgimiento del fascismo y otras ideologías totalitarias. Esta preocupación perseguiría a Huxley en los años siguientes, quedando bien claro en el prólogo que escribió para la edición de 1947 del libro: «Viendo bien, parece que la utopía está más cerca de nosotros de lo que se podría imaginar hace sólo quince años. Hoy en día parece prácticamente imposible que este horror se aleje sobre nosotros dentro de un siglo.”

En «Un mundo feliz» la sociedad está dividida en castas y los bebés son producidos en los laboratorios donde su desarrollo embrionario es controlado por los científicos (el tema de la clonación era una constante en las historias de ciencia ficción de la época de Huxley influenciado, en parte, por las filas de soldados nazis, todas aparentemente iguales y, en parte, por la aparición de la ciencia de la genética), aún en esta fase, los científicos determinan la casta a la que pertenecerá el nuevo individuo, y según la variedad de rayos UV (las más altas eran las betas, alfas y alfas+) se determinará si recibirá alimentos buenos o no. En «Brave new world» no existe la institución de la familia y mientras dormían, las mentes de las personas son bombardeadas con «anuncios» ideológicos.

Argumento

En el Nuevo Mundo feliz, Aldous Huxley imagina una sociedad inquietantemente parecida a la nuestra. La historia del libro se desarrolla en el año 2540, o 632 después de Ford. Ford, en la obra, es Henry Ford, pionero de la industria automovilística estadounidense, y que, en la novela, ha alcanzado un estatus casi divino.

En esa sociedad, las clases sociales son creadas a través de la ingeniería genética. Las clases más bajas, son genéticamente modificadas para que sean menos inteligentes, mientras que las clases más altas tienen habilidades cognitivas mayores, y cumplen funciones diferentes. En la novela acompaña a los personajes Lenina Crowe y Bernard Marx que, durante una visita a una reserva de «salvajes», traen de vuelta consigo a un chico llamado John, que se convierte en una celebridad instantánea en el mundo imaginado por Huxley.

Toda la sociedad de “Un mundo feliz” está orientada hacia la felicidad de sus ciudadanos, no importando el costo. Las personas están «programadas» para ser felices, desde que son bebés: ya que, desde que nacen, podemos encontrar cómo autoparlantes repiten palabras en la cabeza de los niños mientras duermen; mientras que los adultos utilizan fármacos psicotrópicos para librarse de los sentimientos de soledad y tristeza. El mundo también está construido sobre los conceptos impulsados por la revolución tecnológica e industrial de Henry Ford: la fabricación en masa, la homogeneidad y el consumo de productos desechables.

Legado

Un Mundo feliz es una novela compleja e intrincada que predijo muchas de las características de la sociedad contemporánea, incluyendo la búsqueda insaciable de la felicidad a cualquier precio. Así como los escritores Ray Bradburry y George Orwell, Aldous Huxley, nos muestra lo fácil que es para los individuos ser devorados por los sistemas autoritarios con promesas de felicidad y sociedades perfectas.

El «SOMA», Píldora artificial que proporciona placeres efímeros, es un santo remedio. En síntesis, se trata de una sociedad que valora la estabilidad, donde cada individuo tiene su función pre-determinada e imprescindible para que este modelo social se mantenga. El sentimiento humano es la amenaza para desestructurar esa estabilidad. Siendo así, se examina a través del condicionamiento psicológico y manipulador.

Trazando un paralelo y haciendo un análisis comparativo, ¿no llegamos, de hecho, a gozar de esa realidad?

¿Esta felicidad casi obligatoria no está cada vez más presente en una era donde las redes sociales nos muestran sólo el lado positivo de la vida de las personas?

¿Y el avance científico de la procreación? Hoy tenemos la fertilización in vitro y hasta la pre-selección de embriones que pueden determinar criterios genéticos de los hijos que serán generados.

Los medios de comunicación que manipulan nuestras voluntades y terminan por secar nuestra espontaneidad, ¿no son un intento de controlar el comportamiento social?

En una generación donde la ansiedad y el estrés están cada vez más presentes, las drogas que afectan a las percepciones pueden ser la fuga o la diversión para los placeres efímeros.

Pero la relación más increíble que tuve al leer Admirable Mundo Nuevo, fue con relación a la no existencia de los sentimientos. En la ficción, son una amenaza para la estabilidad social, ya que cada individuo es acondicionado para ser pleno en el papel que desarrolla en la sociedad. Ya vivimos esta realidad cuando estamos condicionados a que, desde muy temprano, tengamos la «obligación» de llevar una vida normalizada. Nacer, crecer, estudiar, elegir una profesión, graduarse, conseguir un trabajo, ser exitoso, casarse, tener hijos. Por supuesto que esta forma reglada de vida no inhibe 100% el sentimiento humano, pero termina por aclarar la espontaneidad de las relaciones y la forma en cómo nos desenvolvemos en la sociedad, dificultando el conocimiento de nuestro propio yo; puesto que ya contamos con la receta lista para ser seguida.

La analogía del libro con la vida real nos ayuda a ver cómo el peligro de una vida pre-establecida se encuentra tan presente en la actualidad; sin que la gente se de cuenta de ello. Ayudando a reconstruir, o por lo menos a tratar de reconstruir una vida ya escrita, lista, con modelos y estándares para seguir al pie de la letra. Un mundo feliz nos invita a la reflexión para que podamos hacer nuestra propia historia.

Sobre el autor

Aldous Leonard Huxley fue un prestigioso escritor, ensayista y filósofo inglés, nacido en 1894 y fallecido en 1963. A pesar de haber escrito mucho durante la carrera, llegó a ser más conocido por sus libros Las Puertas de la Percepción, de 1954, y Admirable Mundo Nuevo, de 1932. Considerado como un pacifista, un humanista y un sátiro, Huxley fue nominado al premio Nobel de literatura siete veces.